Estrenada al poco de la muerte de JFK y ambientada en plena guerra fria, la historia tiene como punto de partida un ficticio acuerdo de desarme nuclear entre EEUU y la URSS, y la reaccion, en forma de conspiracion golpista que esto provoca en el estamento militar encarnado por Burt Lancaster.

A pesar del evidente transfondo politico, la desconfianza hacia el eje sovietico, la falta de liderazgo de la nacion tras el asesinato de JFK, las teorias conspirativas sobre el mismo, etc, la verdadera fuerza de la pelicula reside en el pulso narrativo que le imprime Frankenheimer y en un montaje perfeccionista y milimetrico.

A partir de la sospecha inicial de intento de golpe, los acontecimientos se suceden de manera vertiginosa y te mantiene enganchado a la pantalla no por el que pasara al final, sino como.

Con dialogos sutiles, interpretaciones elocuentes, este film es una muy recomendable manera de recordar cuanto puede uno añorar el oficio de aquellos realizadores cuyas armas eran otras muy distintas a las de hoy en dia. La pelicula es en si una obra perfectamente planificada y acabada.